"Tocar en un pueblo de 300 habitantes y tener un publico asistente de 350 es una
sensación de verdad incomparable" estas palabras nos las hacía llegar Josep Vicent
tras la experiencia vivida ayer en el desierto de Sierra Hermosa en Méjico, donde como
parte de sus conciertos solidarios en comunidades donde están a punto de declarar
hambruna tras dos años de sequía, The World Orchestra y su director han sido recibidos
por todos los habitantes con un entusiasmo y hospitalidad impresionantes, "regalándonos
un día que jamas podre olvidar"
Increíble sorpresa fue la que experimentó la orquesta cuando, después de varias horas de
viaje, al llegar a mitad del desierto , les esperaba una fiesta de bienvenida! "ya tocaran
ustedes después, nos decían, en el desierto no hay relojes, solo el día y la noche, y la de
hoy es luna llena!" llevaban desde la salida del sol cocinando para ellos como modo de
agradecimiento por llevarles su música hasta allí. No solamente eso, sino que Mexicanos
procedentes de aldeas entre 30 y 50km venían a caballo al concierto y se encontraban
aún de camino...
Pasados unos minutos Josep Vicent y The World Orchestra ya se sentían como en su
casa y les ofrecieron un emocionante concierto que llegó al alma de cada una de las
personas allí asistentes. En esta ocasión el éxito no se midió por número de personas
asistentes sino por la de un público entregado y realmente agradecido por tener la
oportunidad de experimentar una orquesta sinfónica por primera vez!
El lenguaje universal de la música hizo su efecto de nuevo de la mano de Josep Vicent
que con su cercanía y sus ganas de enseñar fue contando historias bajo su batuta. Nos
mostró de nuevo que "la música es el medio para llegar el fin", afirma Josep. "Inspirar
a uno de estos niños da sentido a mi vida" The World Orchestra y su director, gestionados
por East West Music en colaboración con Juventudes Musicales de España, son
embajadores de la Fundación Cultura de Paz.




